“Mi confrontación con la docencia”
El trabajo que aquí se presenta es una reflexión sobre el trabajo realizado en el primer módulo de la especialidad “Competencias Docentes para la Educación Media Superior“.
Introducción
Recuerdo que la etapa de la escuela que más me gustó fue precisamente la preparatoria, estudié en la Escuela Nacional Preparatoria No. 1 “Gabino Barreda”, de la UNAM. Algo que llamó mucho mi atención fue que la mayoría de mis maestros eran de edad avanzada, pero con una experiencia tremenda y cuando impartían sus conocimientos, eran verdaderas cátedras. El estilo que pude apreciar en ellos me encantaba, sus conocimientos eran bastos pero no lo presumían, uno se daba cuenta de ello.
Las clases eran muy amenas, el tiempo se pasaba rápido y hasta divertido. Tal vez por su gran experiencia, yo sentí que los conocimientos nos los entregaban “digeridos” lo que representaba una gran ventaja para nosotros como estudiantes, aunque actualmente parece que no es recomendable eso de “vaciar” la información solamente a nuestros alumnos.
La desventaja que tengo en lo personal es que tengo menos de un año que me integre como docente del Sistema de Educación Media Superior, pero sentí la necesidad de participar en el quehacer educativo de este nivel y surgió la oportunidad de ingresar a dar clases a un Colegio de Bachillerato Tecnológico (CBT No.4), que es una escuela nueva que ha iniciado desde el primer semestre a partir del 8 de septiembre de 2009.
Me dieron la oportunidad de impartir la materia de “Pensamiento Numérico y Algebraico” (Algebra I) y así me inicié en esta aventura de ser maestro. Debo decir que ya antes había impartido diferentes cursos de capacitación a algunos grupos de personas.
Tengo suficiente conocimiento sobre la materia y experiencia en el campo industrial así que, consultando en diversos libros preparé mi clase; al principio traté de adoptar el sistema que recuerdo utilizaban mis maestros de la preparatoria en que estudié pero desafortunadamente, me encontré con que la mayoría de mis alumnos no contaban con los conocimientos mínimos para este grado de instrucción; son rebeldes, groseros, apáticos y nada respetuosos. Desde luego que lo comenté con el Coordinador Escolar del plantel quien me tranquilizó diciendo: “. . . son su mejor oportunidad para formarlos” y en cuanto a los conocimientos, “. . . si es necesario, hay que iniciar desde abajo”.
También me encontré con la novedad de que tenía que estudiar en qué consistía la Reforma Integral de la Educación Media Superior para poder integrar el nuevo modelo de educación por competencias el cual, se está introduciendo desde hace alrededor dos años.
Aún con lo anterior, ya inicié el segundo año con la misma materia a los grupos de nuevo ingreso (que parece vienen mejor preparados) y espero mejorar cada día mi sistema de impartir las clases en beneficio de mis alumnos ya que realmente me gusta esta actividad de ser maestro.
Desarrollo
Soy Ingeniero Mecánico-Electricista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, la especialidad que escogí fue la de Sistemas Eléctricos de Potencia lo cual, me dio la oportunidad de trabajar para la Comisión Federal de Electricidad (C F E) desde el año 1979 pasando por los puestos de Ingeniero Jefe de Turno en el Departamento de Operación, Ingeniero Supervisor Eléctrico y Jefe de Departamento Eléctrico de la Central Termoeléctrica “Valle de México” en el Municipio de Acolman, Estado de México, donde me retiré después de haber tenido el honor de servir a la C F E durante 30 años.
Desde el año 1980 he participado como instructor en cursos de capacitación del área de Operación de Plantas Termoeléctricas para personal de nuevo ingreso, que son jóvenes y adultos que pretenden un puesto dentro de la C F E. En 1986 participé, también como instructor, en el Curso de Formación de Ingenieros Jefes de Turno con el tema “Sistemas Eléctricos de Potencia de Centrales Termoeléctricas”; en 1988 coordiné y participé como instructor del primer curso de “Formación de Jefes de Mantenimiento Eléctrico” en la Central “Valle de México”; en el año 1991, tuve una participación como instructor en la Central Escuela Celaya de C F E preparando e impartiendo el curso de “Generadores Eléctricos” y en ese mismo año preparé el material y participé como instructor del primer curso de “Formación de Electricista de Primera” en la Central “Valle de México” y en 1993 participé como conferencista en el Tercer Congreso Nacional de Máquinas Eléctricas Rotatorias, en la ciudad de Veracruz, Veracruz, con el tema “Aplicación de Variadores de Frecuencia en Motores de Inducción de gran Capacidad”.
Esta experiencia con la capacitación de personal, fue durante cortos periodos no continuos ya que mi principal función era la del mantenimiento eléctrico de mi Central; sin embargo, me di cuenta de la gran necesidad de preparar a la gente para que desarrolle su potencial y realice mejor su trabajo, platicaba yo mucho con la gente que tomaba los cursos y los animaba a ser cada vez mejor. Creo que me fue muy bien pues hay buenas referencias de mi desempeño como instructor más aún, después de varios años de haberlos conocido, algunos me recuerdan con afecto y me mandaban saludos desde sus puestos de trabajo. Hay una anécdota que me sucedió en un viaje a la ciudad de Celaya, Guanajuato, donde coincidimos varios ingenieros de la C F E en un restaurante a la hora de la comida y uno de ellos más joven que yo me llamó por mi nombre; de inicio yo no lo reconocí y después de disculparme le pregunté de donde me conocía y me respondió “ . . . usted nos impartió un tema del curso para Ingenieros Jefes de Turno y normalmente no me olvido de los buenos maestros” esto me sorprendió mucho y desde luego me agradó el comentario.
Desde mi época de estudiante de preparatoria admiraba a mis maestros que como ya les comenté líneas arriba, la mayoría eran personas mayores pero con mucha experiencia en sus respectivas cátedras, desde entonces me quede con esa inquietud de trasmitir los conocimientos como ellos lo hacían. Eran muy elocuentes en el desarrollo de sus temas, eran entretenidas las charlas y hasta divertidas, hacían que estuviéramos ansiosos de volver a la siguiente clase y no era necesario que nos estuvieran recomendando asistir a clases o que nos comportáramos.
Esta inquietud se vio realizada cuando el año pasado me invitaron a participar en el Colegio de Bachillerato Tecnológico (C B T) No. 4 impartiendo la materia de “Pensamiento Numérico y Algebraico” materia que actualmente estoy impartiendo por segunda ocasión, prácticamente es mi primera experiencia con adolescentes o al menos, con tal cantidad de participantes que al inicio me impactaron por su indisciplina, su falta de respeto, su incapacidad ante las matemáticas, su indiferencia y en fin su falta de responsabilidad para cumplir con todas las tareas de las escuela. Sin embargo, se puede suponer que estoy acostumbrado a solucionar problemas, a enfrentar a personas de todas clases, así que después de comentar con mi coordinador escolar y pensando con más tranquilidad, me quedé para tratar de “convencer” a estos grupos de jóvenes (sólo dos grupos de 50 estudiantes cada uno) de porqué es importante estudiar las matemáticas.
En este lapso me enteré de la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS) y debo confesar que de inicio me pareció mucho trabajo pero poco a poco he visto las ventajas de este nuevo sistema de enseñanza. De aquí comprendí la necesidad que tengo de aprender las técnicas nuevas de enseñanza-aprendizaje, de los diferentes modelos de educación, de tener una verdadera formación para poder ayudar a los alumnos a ser cada vez mejores estudiantes como lo hicieron en su momento mis profesores de la vieja preparatoria No. 1 de la UNAM y poder sentir esa satisfacción al final de un trabajo bien realizado.
Me gusta impartir esta materia que creo que conozco bien y creo que en general, los muchachos son muy inteligentes y si logro interesarlos en el tema, seguro estarán mejor preparados y tendrán herramientas para enfrentar el futuro que para ellos está ya muy cercano. Me daría una gran satisfacción saber que los conocimientos que en lo particular comparto con gusto a estos grupos, les sirvieran en su formación profesional y más adelante encontrarme con ellos y me lo hicieran saber.
Conclusión
No estoy interesado en participar en la docencia para ser un maestro que se aburre de su trabajo, o que no muestre interés en sus alumnos y que al final los mismos alumnos sólo me pudieran recordar como un mal profesor que les hizo perder su tiempo.
Quiero realmente fortalecer mi preparación en competencias docentes para atender con verdadero conocimiento el nuevo modelo de educación que plantea la RIEMS, porque reconozco que, para elevar la calidad de la educación de nuestra población estudiantil, no es suficiente mi trayectoria académica y profesional, se requiere mucho mas preparación de nosotros como docentes para planear, desarrollar y evaluar los nuevos planes y programas educativos que promueve la reforma.
Esta especialización en Competencias Docentes para la Educación Media Superior es una gran oportunidad y una nueva experiencia para mí así mismo, entiendo que es parte de mi formación, necesaria para dominar los procesos de enseñanza y de aprendizaje para facilitar el desarrollo integral de nuestros alumnos. Otra parte importante de esta especialización es que nos enseña cómo aprovechar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Me queda claro que para poder resolver los problemas propios del ejercicio de mi actuación como profesor, debo desarrollar los conocimientos, habilidades destrezas y valores/actitudes que este programa nos ha preparado para al final del ciclo poder sentir esa satisfacción y gusto de haber contribuido a elevar la calidad de la educación media superior en beneficio de nuestros alumnos.